La reducción del flujo de visitantes procedentes de Belice representa una pérdida sustantiva para la economía de Chetumal, que depende en buena medida del comercio transfronterizo y los servicios. Según cifras oficiales y proyecciones manejadas por medios y actores locales, la frontera ha dejado de atraer al menos a cientos de miles de personas que antes generaban derrama económica diaria y sostenían empleos en la capital.
La caída en cifras
Los datos oficiales citados indican que por la frontera con Belice ingresaron 613,114 visitantes en 2023 y 556,527 en 2024, lo que supone una caída oficial de 9.2%. Con base en esas tendencias y reportajes regionales, la proyección mencionada estima que 2025 pudo cerrar con cerca de 500,000 visitantes, con una derrama aproximada de 36 millones de dólares, frente a los 42 millones estimados para 2023.
| Año | Visitantes por la frontera | Derrama estimada (USD) |
|---|---|---|
| 2023 | 613,114 | 42,000,000 (estimado) |
| 2024 | 556,527 | -- |
| 2025 | ~500,000 (proyección) | 36,000,000 (proyección) |
Consecuencias locales
El descenso del flujo beliceño no sólo significa menos ventas en supermercados y restaurantes; afecta de forma encadenada a la economía de la capital del sur de Quintana Roo:
- Pérdida de empleos en comercio y servicios que atienden a visitantes transfronterizos.
- Menos inversión de pequeñas y medianas empresas que dejan de ver atractivo al mercado.
- Reducción de recaudación local derivada del consumo y la actividad comercial.
Además, hay un desplazamiento del mercado: la proyección citada apunta a que Guatemala gana terreno. Se estima que los viajes de compra de beliceños hacia Melchor de Mencos pasaron de aproximadamente 175,000 en 2023 a cerca de 260,000 en 2025, según medios de la región y organismos empresariales del sur de Quintana Roo.
Por qué se alejan los consumidores
Empresarios y reportes regionales coinciden en varias causas que explican el cambio de rutas de compra:
- Trámites y tiempos en la frontera: largas filas en migración y aduanas donde perder tres o cuatro horas es una queja recurrente.
- Experiencia del cruce: percepciones de múltiples revisiones por distintas autoridades durante el trayecto.
- Infraestructura deficiente y falta de servicios competitivos para visitantes cuyo idioma oficial es el inglés.
- Atención bilingüe insuficiente, lo que dificulta la comunicación y la elección de destino por parte de turistas y compradores de Belice.
“Guatemala entendió que el producto debe acercarse al consumidor. Nosotros seguimos obligando al visitante a enfrentar largas filas en migración y aduanas”,
refleja la crítica recurrente de actores locales sobre la ausencia de una estrategia clara para recuperar a los visitantes beliceños.
Retos y decisiones locales
El escenario presenta un reto para autoridades municipales y estatales: modernizar y agilizar los cruces, mejorar la infraestructura y ofrecer una atención bilingüe competitiva para recuperar mercado. Recuperar incluso una fracción de los visitantes perdidos tendría efectos en empleos e inversión, según las proyecciones citadas por medios regionales.
Para la comunidad chetumaleña, especialmente comercios, transportistas y prestadores de servicios, la prioridad es revertir la percepción de una experiencia complicada en la frontera y recuperar la confianza del consumidor beliceño antes de que el cambio de rutas se consolide de forma irreversible.
La discusión ahora pasa por coordinar esfuerzos entre autoridades de los tres niveles y el sector privado, además de comparar prácticas regionales —como las adoptadas por municipios guatemaltecos— que hoy captan una porción creciente del mercado.