Monclova vive una crisis sanitaria relacionada con la inoperancia de la planta tratadora de aguas residuales que abastece a la ciudad y a Frontera. Según reportes locales, la instalación dejó de funcionar desde 2025 tras el corte del suministro eléctrico por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), después de que la empresa Altos Hornos de México (AHMSA) suspendiera el pago mensual de la factura de energía, cuyo monto ascendía a 5 millones de pesos.
Vertidos y molestias que persisten
El resultado ha sido el vertido diario de millones de litros de aguas negras, contaminadas con materias fecales, hacia el río Monclova y el arroyo Frontera. Habitantes de la zona norte de Monclova han denunciado la presencia de lamas fecales a cielo abierto y la llegada de olores fétidos hasta sus domicilios. Empresarios y ciudadanos han advertido sobre posibles afectaciones respiratorias y cutáneas derivadas del contacto con el aire y el entorno contaminado.
“La situación representa un riesgo para la salud pulmonar y cutánea de la población”,
según las alertas emitidas por actores locales que han seguido el caso.
Responsabilidades y origen del problema
La planta es propiedad de la Comisión Estatal de Aguas y Saneamiento (CEAS), pero su operación estaba a cargo de AHMSA bajo un contrato de renta. Por ello, los recibos de energía eléctrica estaban a nombre de la empresa siderúrgica. Con el cierre parcial de AHMSA y la interrupción de estos pagos, la CFE procedió al corte que dejó sin energía a la planta tratadora y, por ende, sin capacidad de procesamiento de aguas residuales.
- Propietario de la planta: CEAS
- Operador rentado: Altos Hornos de México (AHMSA)
- Motivo del paro: Corte de energía de la CFE por falta de pago
- Monto reportado: 5 millones de pesos mensuales pagados por AHMSA, según registros
Demandas de intervención y medidas solicitadas
Frente a la emergencia sanitaria, empresarios de la región y representantes ciudadanos han solicitado la intervención de instancias estatales y federales. Entre las peticiones destacan:
- Que la CEAS y la Secretaría del Medio Ambiente implementen un monitoreo permanente de la calidad del aire en la región.
- Que la Secretaría de Salud implemente un cerco preventivo y acciones sanitarias para proteger a la población expuesta.
Estas solicitudes buscan cuantificar el riesgo y contener posibles brotes o afecciones relacionadas con la exposición prolongada a los contaminantes presentes en las descargas.
| Elemento | Situación |
|---|---|
| Operatividad de la planta | Inoperativa desde 2025 |
| Responsable del pago de energía | AHMSA (recibos a su nombre) |
| Monto mensual reportado | 5 millones de pesos |
| Consecuencia principal | Vertido de aguas negras al río Monclova y arroyo Frontera |
Impacto local y perspectivas
Más allá de la incomodidad por los olores, la situación plantea riesgos directos para la salud pública, especialmente en comunidades cercanas a los puntos de descarga. La presencia de materia fecal en cuerpos de agua aumenta la probabilidad de enfermedades gastrointestinales, de la piel y respiratorias, así como la contaminación de fuentes de agua que podrían ser utilizadas de forma indirecta por la población.
Además, el conflicto tiene una dimensión económica y social: el cierre y la crisis de AHMSA ya habían provocado afectaciones en el empleo y la dinámica regional, y ahora se suma un componente sanitario que puede agravar la vulnerabilidad de miles de familias en Monclova y Frontera.
Las demandas de monitoreo y de intervención sanitaria están en la agenda pública local. Corresponderá a las autoridades competentes esclarecer la situación administrativa que dejó a la planta sin energía y coordinar una respuesta técnica y sanitaria que mitigue los riesgos inmediatos para la población.
Ante la gravedad del problema, la población espera una reacción pronta y coordinada de CEAS, las secretarías estatales y la CFE para restablecer la operación de la planta o implementar medidas de emergencia que eviten la continuidad de los vertidos y protejan la salud pública.