La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), puso en marcha una fase de liberación de moscas estériles en Chihuahua con el objetivo de reducir la presencia del gusano barrenador que afecta a la ganadería. Las primeras sueltas comprenden 2.5 millones de insectos y se realizarán de forma periódica en zonas estratégicas del estado.
Qué se liberó y por qué
Según el plan operativo, la cantidad inicial corresponde al primer ciclo de producción y esterilización completado en una planta federal en el sureste del país. Las pupas estériles fueron procesadas, teñidas para su identificación y trasladadas por vía aérea y terrestre hasta Chihuahua, donde se colocaron en cámaras de dispersión para que los machos se incorporen al ambiente.
La técnica empleada, conocida en la comunidad científica como Técnica del Insecto Estéril (TIE), consiste en criar en laboratorio millones de moscas de la especie vinculada al gusano barrenador, someter a los machos a un proceso de esterilización —habitualmente por radiación— y liberarlos en el campo. Al aparearse con las hembras silvestres, los emparejamientos no producen descendencia y con ello se reduce gradualmente la población de la plaga.
Áreas de intervención y periodicidad
Las sueltas se realizaron en municipios del sur y centro de Chihuahua donde existen focos de vigilancia sanitaria. De acuerdo con la estrategia anunciada, la liberación de 2.5 millones de moscas se repetirá cada dos días durante al menos dos semanas, como parte de una fase inicial que se ampliará conforme avance la producción en planta.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Cantidad inicial liberada | 2.5 millones de moscas estériles |
| Frecuencia anunciada | Cada dos días, durante las primeras semanas |
| Meta de producción anual | 100 millones de moscas para fin de año (producción nacional) |
Importancia para la ganadería local
El gusano barrenador afecta la salud de los animales y la productividad de los hatos bovinos, por lo que su control es prioritario para los productores de la región. La iniciativa marca un cambio estratégico: pasar de medidas de contención a un esquema de control poblacional sostenido con producción nacional de insectos estériles, lo que reduce la dependencia de importaciones y acelera la respuesta frente a nuevos focos.
Adicionalmente, el Gobierno del Estado anunció acciones complementarias para apoyar a los ganaderos, entre ellas la entrega de kits gratuitos para la atención de posibles casos detectados, con protocolos de manejo y herramientas para la vigilancia en campo.
Cómo identificar las moscas liberadas y qué deben hacer los productores
- Las pupas se tiñen con un colorante para facilitar la identificación de los insectos liberados una vez que emergen.
- Los productores deben reportar a las autoridades cualquier hallazgo de larvas o signos de infestación en sus hatos a los canales oficiales de Senasica o las dependencias estatales.
- Se recomienda reforzar las prácticas de bioseguridad en corrales y emitir reportes epidemiológicos ante la detección de nuevos casos.
Perspectiva y siguientes pasos
La producción nacional de moscas estériles —la primera desde 2012, según los responsables— pretende escalar hasta alcanzar la meta de 100 millones de ejemplares a lo largo del año. El éxito de la estrategia dependerá de la cobertura de liberación, la vigilancia sistemática y la coordinación entre autoridades federales y estatales con los productores.
En terreno, la medida implica trabajo de campo continuo: monitoreo entomológico para evaluar la reducción de la población silvestre, y campañas de información para que los ganaderos reconozcan signos clínicos y actúen con prontitud.
La iniciativa representa un esfuerzo de sanidad agropecuaria con impacto económico directo en la región norte del país, donde la producción pecuaria forma parte esencial de la actividad productiva. La coordinación interinstitucional y la participación de los productores serán determinantes para que la reducción poblacional del gusano barrenador se traduzca en menos afectación a los hatos y en la recuperación de áreas bajo vigilancia sanitaria.
Seguiré en campo el desarrollo del programa y documentaré los avances y resultados que permitan valorar la eficacia de esta intervención en Chihuahua.