CANCÚN, Q. Roo. — Ante el constante e intenso arribazón de macroalgas en las costas del Caribe mexicano, representantes de las asociaciones hoteleras de Quintana Roo urgieron al Gobierno Federal a diseñar e implementar una estrategia integral con presupuesto propio para enfrentar la crisis del sargazo.
La industria reconoce acciones pero las califica insuficientes
Los dirigentes del sector turístico reconocieron las labores operativas que despliega la Secretaría de Marina (SEMAR) mediante barreras y el uso de buques sargaceros, pero señalaron que esos esfuerzos no han sido suficientes para contener la magnitud y frecuencia de las mareas de alga que llegan a la línea de playa.
Señalaron que, frente a la persistencia del fenómeno, los propios hoteles se han visto obligados a asumir costos adicionales y a organizar esfuerzos de limpieza y contención con recursos propios.
Impacto operativo y financiero en los alojamientos
Los representantes empresariales explicaron que las compañías del ramo contratan maquinaria ligera, barrenderas marinas y cuadrillas de personal para la recolección diaria en los arenales, lo que implica un gasto extraordinario que encarece los costos operativos y afecta la competitividad de los destinos.
- Incremento en gastos de limpieza y mantenimiento de playas.
- Mayor desgaste en la experiencia del visitante y riesgo para la satisfacción del turista.
- Impacto en la imagen internacional de destinos emblemáticos del estado.
En su diagnóstico, las cúpulas hoteleras coincidieron en que el modelo de contención actual es paliativo y no resuelve las causas ni la disposición final sostenible del sargazo.
Propuesta: pasar de contención a industrialización
Entre las alternativas planteadas por la industria destaca la necesidad de impulsar proyectos de economía circular que permitan la valorización del sargazo recolectado en alta mar, evitando su descomposición en la orilla y buscando usos industriales o energéticos para la biomasa.
Los hoteleros manifestaron disposición a colaborar con los tres órdenes de gobierno durante 2026, pero insistieron en que las soluciones deben incluir financiamiento federal específico y una coordinación interinstitucional clara para resultar efectivas y sostenibles.
| Destino | Problema señalado |
|---|---|
| Cancún | Arribazones frecuentes que afectan franja costera y servicios turísticos |
| Riviera Maya | Incremento en costos operativos por limpieza continua |
| Cozumel | Presión sobre actividades de playa y operaciones portuarias |
| Mahahual | Afectación a playas y posible impacto en turismo local |
Argumento final: seguridad nacional y sostenibilidad económica
Los líderes del sector argumentaron que la protección de las playas debe entenderse no solo como una cuestión ambiental, sino también como un asunto de seguridad nacional y de sostenibilidad económica, dado que de esta actividad depende el sustento de miles de familias en la entidad.
En ese sentido, pidieron que la respuesta federal contemple:
- Un plan integral que vaya más allá de la contención en playa.
- Presupuesto propio y estable para operaciones en alta mar y proyectos de aprovechamiento.
- Mecanismos de coordinación entre dependencias federales, estatales y municipales.
La solicitud coincide con un escenario en el que, según los hoteleros, la recurrencia del fenómeno obliga a repensar la estrategia y a buscar alternativas tecnológicas y productivas que reduzcan la carga económica sobre los prestadores de servicios turísticos.
La industria reafirmó su disposición a colaborar en 2026 con autoridades de los tres órdenes de gobierno para definir y ejecutar soluciones de fondo que protejan tanto el entorno natural como la viabilidad económica de los destinos turísticos de Quintana Roo.
Se espera que en las próximas semanas las asociaciones hoteleras entreguen formalmente sus propuestas técnicas y solicitudes de financiamiento a las instancias federales competentes, aunque hasta el cierre de esta nota no se había informado públicamente de una respuesta oficial del Gobierno Federal.