La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró en el municipio de Tecoman una cría de mono araña que estaba siendo mantenida como mascota, informó la dependencia tras una entrega voluntaria a la Unidad Municipal de Protección Civil.
Condición del ejemplar y traslado
Después de la entrega, las autoridades realizaron una valoración inicial y determinaron que el animal no presenta heridas ni signos evidentes de enfermedades. No obstante, los especialistas detectaron que la cría está imprinted o acostumbrada al contacto humano, condición que modifica su conducta natural y limita sus probabilidades de supervivencia en libertad si se liberara de forma inmediata.
Debido a lo anterior, el ejemplar fue trasladado a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) localizada en Coquimatlán, donde se le proporcionará atención médica y veterinaria especializada, así como cuidados para mejorar su bienestar y evaluar opciones de manejo adecuado.
Riesgos y marco legal
El mono araña en cuestión pertenece a una especie catalogada como en peligro de extinción y está protegida por la legislación mexicana. La Profepa recordó que la disminución de estas poblaciones se relaciona principalmente con el tráfico ilegal de fauna y la pérdida de hábitat.
"Mantener fauna silvestre como mascota representa un riesgo tanto para los animales como para las personas"
La dependencia aprovechó el aseguramiento para reiterar su llamado a la ciudadanía a no adquirir especies protegidas, puesto que su comercio ilegal contribuye al deterioro de la biodiversidad y pone en riesgo la conservación de ejemplares emblemáticos, como el mono araña.
Implicaciones locales
En Tecoman, la entrega voluntaria del ejemplar a la Unidad Municipal de Protección Civil evitó la intervención forzada y facilitó el traslado coordinado con autoridades federales y especialistas de la UMA. La situación subraya varios puntos relevantes para la comunidad:
- La presencia de fauna silvestre en domicilios representa un desafío sanitario y de bienestar animal.
- El tráfico y la tenencia doméstica incrementan la presión sobre especies ya vulnerables.
- Las entregas voluntarias, cuando ocurren, permiten una intervención más ordenada y la posibilidad de atención especializada.
La UMA en Coquimatlán será responsable de la atención integral del animal y de determinar los pasos a seguir conforme a protocolos técnicos y legales, incluyendo la posibilidad de programas de rehabilitación que consideren el grado de impronta humana.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Dependencia interviniente | Profepa |
| Lugar de entrega | Unidad Municipal de Protección Civil, Tecoman |
| Destino | UMA en Coquimatlán |
| Estado del ejemplar | Sin heridas visibles; improntado al contacto humano |
La atención y el seguimiento del caso permitirán evaluar riesgos sanitarios y de comportamiento que impidan su reinserción inmediata en el medio silvestre. Cualquier decisión futura sobre su manejo deberá cumplir la normativa vigente para especies protegidas.
Este aseguramiento pone de relieve, además, la necesidad de campañas locales de información sobre los efectos del tráfico ilegal y la tenencia de fauna silvestre, así como la coordinación entre autoridades municipales y federales para atender casos similares sin poner en riesgo a las personas ni a los animales.
La Profepa mantiene su exhorto a la población: abstenerse de comprar o mantener especies protegidas y, en caso de encontrar animales silvestres, reportarlos ante las autoridades competentes para garantizar una intervención adecuada.