La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) amplió su composición administrativa con la incorporación del estado de Morelos al Consejo de Desarrollo Metropolitano, lo que deja la región integrada por 84 municipios y 16 alcaldías que en conjunto suman alrededor de 23 millones de personas. El cambio fue aprobado en una sesión realizada en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Un esquema regional para problemas compartidos
Autoridades locales coincidieron en que los desafíos urbanos y ambientales de la ZMVM no pueden resolverse desde fronteras administrativas estatales. La Jefa de Gobierno capitalina enfatizó que asuntos como la gobernanza del agua y la movilidad requieren decisiones con visión metropolitana, dada la interdependencia funcional que existe entre las entidades que conforman la región.
“No podemos enfrentar desafíos metropolitanos del siglo XXI con fronteras administrativas heredadas del siglo pasado, nuestras entidades comparten una misma realidad. La gobernanza hídrica debe ser metropolitana porque compartimos la misma cuenca. La movilidad también es metropolitana.”
En su intervención, la mandataria enumeró ejemplos de políticas que, en su opinión, ganarían eficacia con un enfoque coordinado: fiscalidad, salud, educación y cultura, manejo del agua y reforestación. Puso especial énfasis en la seguridad como un ámbito que demanda acciones conjuntas.
Seguridad y búsqueda de personas desaparecidas como prioridades
Dentro del nuevo esquema de coordinación, se destacó la creación o fortalecimiento de comisiones para temas sensibles. Entre ellas, la comisión de seguridad, construcción de paz y acceso a la justicia, que contiene como uno de sus ejes la búsqueda metropolitana de personas desaparecidas. Las autoridades plantearon que procesos como las investigaciones, localización y atención a víctimas requieren protocolos compartidos y recursos coordinados.
Postura de Morelos y articulación con el Estado de México
La gobernadora de Morelos, presente en la sesión, dijo que la incorporación permitirá un crecimiento territorial más ordenado y facilitará atender problemáticas que su estado enfrenta, por ejemplo en materia forestal y control de la tala.
El evento fue encabezado por la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, junto con la gobernadora del Estado de México, lo que subraya el alcance intergubernamental de la decisión.
- Entidades implicadas: Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y ahora Morelos.
- Composición: 84 municipios y 16 alcaldías.
- Población aproximada: 23 millones de habitantes.
Implicaciones prácticas y retos operativos
La ampliación del consejo implica coordinar planes, recursos e información entre administraciones con prioridades y capacidades distintas. Temas como la gestión de cuencas hídricas, la planeación del transporte y el manejo de residuos requieren ahora mecanismos técnicos y financieros claros para evitar duplicidades o vacíos institucionales.
La referencia a la movilidad subraya la dinámica diaria de la región: millones de desplazamientos interjurisdiccionales que demandan infraestructura y políticas conjugadas. En materia hídrica, la existencia de una cuenca compartida obliga a acordar criterios para el uso y la conservación del agua.
¿Qué viene ahora?
Las autoridades anunciaron la intención de avanzar en líneas de trabajo concretas dentro del Consejo. Aunque no se detallaron aún calendarios ni recursos específicos, la inclusión de Morelos abre la puerta a acuerdos técnicos y fondos compartidos para programas metropolitanos.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Miembros | 84 municipios y 16 alcaldías |
| Población | Aproximadamente 23 millones |
| Temas prioritarios | Agua, movilidad, seguridad, búsqueda de desaparecidos, reforestación |
La ampliación será clave para medir la capacidad de los gobiernos locales y estatales para coordinar acciones en una megaregión compleja y con presiones crecientes. Hasta ahora, la declaración política confirma la voluntad de trabajar de forma conjunta; los próximos pasos operativos —criterios técnicos, financiamiento y calendarios— serán determinantes para convertir esa voluntad en resultados tangibles para la población.
Este cambio institucional también plantea preguntas sobre la distribución de responsabilidades y la representación de los municipios que ahora forman parte del Consejo. La coordinación metropolitana se presenta como una herramienta potencial para enfrentar problemas de largo plazo, pero su eficacia dependerá de la concreción del marco operativo y del compromiso presupuestario de las partes involucradas.