Morelos enfrenta un aumento alarmante de la extorsión: durante el primer semestre de 2026 las víctimas reportadas se duplicaron respecto al mismo período del año anterior, según cifras oficiales que revelan un empeoramiento de la seguridad, especialmente en la zona oriente de la entidad.
Datos oficiales y magnitud del incremento
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) registró 388 víctimas de extorsión entre enero y junio de 2026, frente a las 181 contabilizadas en el primer semestre de 2025. El alza equivale a un incremento de 114.4%, es decir, 207 víctimas más en un año.
| Año | Víctimas de extorsión (enero-junio) |
|---|---|
| 2025 | 181 |
| 2026 | 388 |
Modus operandi y afectación a comercios
El incremento no es estadístico solamente: se traduce en intimidación y pérdidas para negocios cotidianos. En Cuautla, trabajadores de un lavacar ubicado en una zona céntrica denunciaron que grupos criminales exigen el pago del 10% de las ganancias a los encargados de cada turno. Para verificar el monto, los presuntos delincuentes colocan en los establecimientos a personas que fingen ser clientes o empleados —identificados por comerciantes como “lavadores”— pero que en realidad vigilan las operaciones y cuentan los vehículos atendidos.
- Negocios afectados: autolavados, comercios locales y puestos informales.
- Método citado: cobro por turno y presencia de vigilantes en los establecimientos.
- Zona con mayor incidencia: oriente de Morelos, según contexto regional.
Violencia ligada a la extorsión
El alza de extorsiones ocurre en paralelo con una escalada de violencia en la región oriente de Morelos. Uno de los hechos más recientes y graves tuvo lugar el 23 de julio, cuando hombres armados atentaron contra el Palacio Municipal de Temoac y asesinaron al alcalde Valentín Lavín Romero. El caso mostró la dimensión de la confrontación entre grupos criminales y autoridades locales.
El presidente municipal había sufrido un atentado previo seis meses antes, cuando viajaba con su esposa sobre la carretera federal México-Oaxaca, a la altura de Amayuca. Ese antecedente y el homicidio posterior subrayan la persistencia de riesgos contra servidores públicos en la región.
Detenciones y la hipótesis de una red
Tras el homicidio del alcalde, la Fiscalía de Morelos realizó investigaciones que derivaron en detenciones. Entre los aprehendidos figuran Marisol Romero Zamora, presidenta del DIF municipal y esposa de Lavín Romero; Geovany Emmanuel González Morellano, director de Seguridad Pública de Temoac; y los padres de la funcionaria.
De acuerdo con la Fiscalía, los detenidos presuntamente conformaban una red dedicada a extorsionar a comerciantes del municipio. Las indagatorias señalan que la posible participación de autoridades locales y allegados del alcalde habría facilitado la operación de cobros y la coacción contra comerciantes.
Impacto y retos para la seguridad pública
El incremento de la extorsión y los vínculos investigados plantean retos concretos para la seguridad y la economía local: la extorsión no sólo resta ingresos a negocios, sino que deteriora la confianza en las instituciones y eleva los costos de operación para comerciantes y trabajadores. Además, la presencia de figuras públicas en investigaciones complica la gobernabilidad municipal y exige respuestas claras de las autoridades estatales y federales.
Especialmente en municipios de la zona oriente, los comerciantes y vecinos enfrentan temor cotidiano y la necesidad de medidas de protección efectivas. La coordinación entre fuerzas de seguridad, fiscalías y municipios será clave para desactivar redes criminales y restituir seguridad en los espacios comerciales y públicos.
Las cifras del SESNSP y las detenciones relacionadas con el caso de Temoac subrayan la urgencia de acciones preventivas, investigación robusta y atención a las víctimas. Mientras las autoridades avanzan en las pesquisas, la población local espera una respuesta que reduzca la incidencia de extorsiones y recupere la tranquilidad en la región.