La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidió aplicar un examen de control a quienes obtuvieron puntuaciones aprobatorias en la prueba de admisión para licenciatura que se realizó por primera vez a distancia, mediante una plataforma de un proveedor externo. La medida surgió ante una cantidad inusual de personas con alto número de aciertos, lo que puso en discusión la confiabilidad de los sistemas de supervisión digital y el propio diseño de las evaluaciones.
Qué se detectó y por qué importa
El fenómeno expuesto por la UNAM no sólo cuestiona la eficacia de las herramientas de vigilancia basadas en inteligencia artificial (IA), sino que proyecta un problema estructural mayor: la limitada capacidad de las instituciones públicas para absorber la demanda creciente de educación superior en el país. Especialistas consultados por El Economista señalaron ambas dimensiones al analizar las fallas del proceso.
Limitaciones de la vigilancia con IA
Para algunos especialistas en IA, la decisión institucional de realizar pruebas a distancia a través de plataformas que integran sistemas de vigilancia era coherente con objetivos de inclusión, reducción de costos y eficiencia en la cobertura. No obstante, también advirtieron sobre expectativas excesivas respecto a la infalibilidad de esos programas.
“Fueron ingenuos al creer que un software de vigilancia iba a impedir que los aplicantes lo vulneraran”.
La reflexión apunta a que, pese a la sofisticación de algunos softwares, existen herramientas y métodos —incluyendo otras tecnologías de IA y recursos disponibles en internet— que permiten eludir controles técnicos. La creatividad humana para encontrar brechas y la evolución paralela de tecnologías auxiliares reducen la capacidad de detección absoluta.
¿La solución es mejorar el software?
Especialistas coincidieron en que insistir exclusivamente en reforzar el software no resolverá el problema en su fondo. El debate se centra en la naturaleza de las propias pruebas de admisión: muchas preguntas y formatos privilegiaron respuestas que pueden localizarse con facilidad en la red o con apoyo externo, en lugar de valorar procesos de razonamiento y la articulación de conocimientos que no sean replicables por una máquina encendida.
- Inclusión y eficiencia: las pruebas en línea permiten ampliar la participación y bajar costos logísticos.
- Vulnerabilidad tecnológica: incluso sistemas robustos pueden ser burlados con otras IAs o recursos externos.
- Diseño de pruebas: evaluaciones centradas en datos memorizables facilitan la suplantación y la búsqueda en línea.
Implicaciones para la oferta educativa
Más allá del fraude o las fallas técnicas, la situación reveló que la oferta de espacios en las universidades públicas continúa siendo insuficiente frente a la demanda. Esta limitación estructural genera presiones para adoptar mecanismos masivos y remotos de selección, que a su vez introducen retos de supervisión y calidad.
| Aspecto | Problema identificado |
|---|---|
| Vigilancia digital | Se puede evadir con herramientas y creatividad humana |
| Diseño de examen | Preguntas con respuestas localizables facilitan la vulneración |
| Capacidad institucional | Insuficiencia de espacios para la demanda de educación superior |
Los analistas proponen que la evaluación del ingreso debería moverse hacia ejercitar el razonamiento crítico y la capacidad de argumentación, competencias que no son directamente reproducibles por búsquedas en línea ni por asistentes automatizados. Así, además de adoptar medidas tecnológicas, sería necesario repensar los formatos y contenidos que definen la selección universitaria.
La experiencia de la UNAM abre una discusión pública sobre la conjunción entre tecnología, diseño de políticas educativas y capacidad institucional. La respuesta institucional a corto plazo incluyó el examen de control; la solución de mediano y largo plazo, según especialistas, requerirá ajustes en las pruebas y en la expansión de la oferta para reducir presiones que llevan a recurrir a modalidades masivas y vulnerables.
La reproducción de evaluaciones en línea conlleva ventajas operativas, pero también obliga a las autoridades educativas a revisar qué se evalúa y cómo se garantiza la integridad del proceso cuando las herramientas digitales son el canal principal de selección.