El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyó una serie de intervenciones enfocadas en la conservación y puesta en valor de tres asentamientos acolhuas ubicados en el municipio de Texcoco, Estado de México: Tetzcotzinco, Huexotla y Los Melones. Las labores forman parte del Programa de Acciones de Renovación, Rehabilitación y Mejoramiento de Zonas Arqueológicas y Museos impulsado por el Gobierno de México.
Inversión y alcance de la intervención
Las autoridades federales reportaron una asignación superior a 3.7 millones de pesos aplicada en las tres intervenciones en Texcoco. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, resaltó el carácter público de ese gasto y la responsabilidad institucional sobre el patrimonio:
“Invertir en patrimonio es una responsabilidad pública, significa cuidar la memoria de las comunidades y asegurar que siga formando parte de su vida presente.”
Además de los tres sitios en Texcoco, el programa atendió otras nueve zonas prehispánicas y espacios museísticos en la entidad, entre los que se mencionan Teotihuacan, Malinalco, Chimalhuacán, Tenayuca y el Museo Nacional del Virreinato en Tepotzotlán.
Qué se rehabilitó y por qué importa
El director de la representación estatal del INAH, Nahúm Noguera Rico, señaló que nunca antes se habían abordado de manera simultánea tantos espacios patrimoniales abiertos al público en la entidad, subrayando el carácter inédito de la operación. En el caso de Tetzcotzinco —conocido también como “los baños de Nezahualcóyotl”—, la investigadora del Centro INAH Estado de México, Rosalba Aguilera Muñoz, explicó que no se le había realizado una intervención de esta envergadura desde la década de 1980.
La intervención en Tetzcotzinco abrió nuevamente la posibilidad de observar elementos clave de su sistema hidráulico: canales, basamentos piramidales, abrigos rocosos, tinas y escalinatas. Ese conjunto arquitectónico data de un periodo aproximado entre 1250 y 1521 d.C. y da cuenta de uno de los sistemas hidráulicos más complejos de la región precolombina.
Sobre la función de esos elementos, Aguilera Muñoz explicó que, además del abastecimiento de agua para usos económicos o de consumo, existen hipótesis sobre su empleo con fines rituales, recreativos y quizá terapéuticos para las élites acolhuas, en miradores con vista a la cuenca lacustre.
Acciones concretas y beneficios para la visita pública
Las labores efectuadas incluyeron trabajos de conservación y acondicionamiento para mejorar las condiciones de acceso y la seguridad de los visitantes. El objetivo declarado por las autoridades es garantizar que el patrimonio arqueológico continúe formando parte de la vida social de las comunidades y que las ruinas estén disponibles en condiciones dignas para la ciudadanía.
- Intervenciones focales: Tetzcotzinco, Huexotla y Los Melones.
- Monto reportado: más de 3.7 millones de pesos para esos tres sitios.
- Amplitud del programa: atención simultánea a un conjunto amplio de zonas arqueológicas y museos en el Estado de México.
| Sitio | Observaciones |
|---|---|
| Tetzcotzinco | Sistema hidráulico, tinas y miradores; rehabilitación no vista desde los años 80 |
| Huexotla | Intervenciones de conservación y mejora para visita pública |
| Los Melones | Trabajos de acondicionamiento y preservación |
El alcance de estas obras también busca fortalecer la capacidad de los espacios para el turismo cultural y educativo, además de preservar testimonios arqueológicos vinculados a la memoria regional. La intención declarada por el INAH y la Secretaría de Cultura es que las intervenciones no sólo detengan el deterioro, sino que permitan una lectura más clara de la historia acolhua y su inserción en las dinámicas contemporáneas de Texcoco.
Quedan por seguir de cerca los planes de difusión educativa y las acciones de mantenimiento a mediano y largo plazo, así como la forma en que las comunidades locales participarán en la gestión y aprovechamiento de los sitios ya intervenidos.